Navidad es la época para dejarse llevar por los sueños, pasar tiempo en familia y por supuesto, de comer como si nunca lo hubiéramos hecho.

Algunos de nuestros chicos y chicas que actualmente están cursando su Año Académico, van a disfrutar de una de las Navidades más mágicas de su vida. Por ello, hacemos un repaso de las cosas que encontrarás si tú también vas a olvidarte de la capa de Ramón García en Noche Vieja por un año, y vas a vivir la Navidad en alguna de las principales ciudades de cualquier país de nuestros destinos.

Nueva York

Si lo pensamos por un momento, hemos visto tantas películas sobre la navidad neoyorquina que podríamos decir que ya hemos estado en más de una. Pero, recapitulemos toda esa información que tenemos en nuestra cabeza y ordenémosla.

EE.UU. en general se llena de luces y alegría desde finales de noviembre con su famoso Thanksgiving, desde entonces, y hasta principios de enero, Nueva York es la ciudad perfecta para vivir unas navidades de ensueño. El 29 de noviembre se da el pistoletazo de salida con el encendido del árbol de navidad del Rockefeller Center y un día después, hacen lo propio desde Bryant Park. Con este ritual de jolgorio y alegría, comienza la navidad en la ciudad que nunca duerme.

Famosas son las pistas de patinaje por las que deslizarse, al menos una vez por navidad obligatoriamente, en los puntos estratégicos de la navidad neoyorquina; como hemos mencionado anteriormente, Rockefeller Center y Bryant Park. Las calles de Manhattan se llenan de adornos y luces de todos los colores y formas, los escaparates están repletos de nieve de poliestireno, Papas Noel y muñecos de nieve sonrientes, sin olvidarnos que todas las esquinas del centro de la ciudad se calientan gracias a los puestos de su dulce por excelencia, Apple Cider.

Es típico también que a las principales plazas lleguen los mejores mercados navideños. En ellos puedes comprar cualquier adorno que necesites para tu casa, diferentes disfraces o los mejores abetos para que tu árbol de navidad sea la envidia de los vecinos. Y por si esto fuera poco, es el único sitio del mundo en el que puedes escuchar y cantar los villancicos de Mariah Carey en cualquier rincón sin tener que confesar que los has puesto tú.

En Noche Vieja, sustituye ver caer la bola de la Plaza del Sol en televisión, por ver la de Times Square en vivo y en directo. Eso sí, ármate de paciencia y abrígate bien porque todo el mundo quiere coger el mejor sitio para disfrutar de las grandes actuaciones y los increíbles fuegos artificiales. Puede que eches de menos llenarte los carrillos de uvas a cada campanada, pero piensa que en este caso no te atragantarás con ninguna pepita y, además, si quieres ser un auténtico estadounidense, cuando suene el último replique del reloj, mira a tu pareja a los ojos, sonríele y dale un beso de película.

Ottawa

En un principio, pasar de la navidad de Nueva York a la de Ottawa puede parecer que no es tan atractiva. ¡Prejuicios fuera! Vivir la navidad canadiense puede ser igual o incluso más atractivo. Esta ciudad despliega sus mejores luces y adornos a lo largo y ancho de sus calles para que, junto a su clima frío, el ambiente se torne lo más mágico posible, like “Frozen”.

Ottawa se llena de árboles de navidad desde finales de noviembre, y cuando decimos se llena, es que están en cada esquina, cada casa y cada tienda. Uno de los planes favoritos de los canadienses en esta ciudad, es precisamente hacer una ruta en la que poder disfrutar de los mejores, no están como guía Free Tour pero poco les falta. Igualmente llamativo, y algo que no puedes dejar pasar por alto, es visitar la Colina del Parlamento. El edificio más importante de Ottawa se viste de luces intermitentes de todos los colores que puede ser visto desde diferentes puntos de la ciudad.

Y no se sabe por qué, pero es importante dar el dato estrella que terminará por convencerte de que Ottawa tiene que ser visitada en navidad: el papa Noel de Canadá, es considerado el más simpático del mundo. Esto es una realidad, y es que los Papas Noel de cualquier centro comercial de Ottawa están dispuestos a hacerse fotos con grandes y pequeños y, en definitiva, con todo aquel que crea en su magia.

París

No sabemos si porque es el tópico al hablar de esta ciudad o porque realmente es así, pero la navidad de París es bohemia. Posiblemente sea por el carácter de los parisinos o por el buen gusto que les caracteriza, pero esto se palpa en el ambiente romántico y mágico que consigue despertar a todo el que decide pasar su navidad en esta hermosa ciudad.

Para empezar, un simple paseo disfrutando de la iluminación de los Campos Elíseos, la Ópera Garnier, el Louvre, la Torre Eiffel o la Catedral de Notre-Dame conseguirá envolverte en este ambiente de belleza navideña. También en Notre-Dame puedes escuchar un precioso concierto medieval en Nochebuena que te ofrece la oportunidad de conocer la catedral sin el gran tumulto de turistas, eso sí, los asientos son limitados.

Es obligado para los parisinos en navidad hacer una visita a las Galleries Lafayette, en ellas están sin duda los que son los escaparates más bonitos y originales de toda la ciudad en navidad. Para completar el día perfecto en París, esta ciudad te da la oportunidad de tomar un almuerzo en un crucero por el Sena, únicamente para las parejas algodonadas en azúcar.

Londres

Antes de terminar nuestro viaje navideño, es obligatorio hacer una última parada, Londres. Una de las ciudades más espectaculares del mundo no puede defraudar en esta época del año ya que “Her Magister”, quiere que todos sus ciudadanos y visitantes sientan la chispa británica en navidad.

Junto a París, Londres es una de las ciudades europeas que más enserio se toma el engalanado de calles en la época del aguinaldo. Todos los rincones se visten de gala, literalmente, desde mediados de noviembre hasta principios de enero. Es obligatorio pasear por la ciudad para disfrutar del alumbrado y para dejarse sorprender por las numerosas actuaciones musicales que se dan cita cada día en los principales puntos turísticos de la ciudad.

No puedes irte sin probar su bebida típica navideña, el mulled wine, bebida caliente para combatir el frío londinense hecha a partir de vino tinto, perfecta mientras visitas el árbol navideño gigante que todos los años custodia Trafalgar Square, o realizas la tarea favorita de los británicos en navidad, las compras.

Para los más pequeños de la casa o para los adultos más infantiles, no podéis dejar la oportunidad de disfrutar del increíble parque de atracciones, Winter Wonderland, que todos los años se monta en Hyde Park. El acceso es totalmente gratis y te ofrece una perfecta alternativa al London Eye, con una noria que te permitirá ver la ciudad a 60 metros.

 

Después de este repaso por las principales navidades del mundo, solo te queda llenar tu maleta con ropa de abrigo, despedirte de la abuela a la que este año dejarás sola con el rin-rin de la botella de anís y poner rumbo a tu destino para que lo vivas por ti mismo. Desde Aston Herencia, todo el equipo te deseamos ¡Feliz Navidad!