Lunes 6 de julio
Hoy la lluvia nos ha acompañado durante todo el día, así que, para la mayoría, la jornada ha sido principalmente casera. Aun así, no han faltado los buenos planes y los momentos especiales. Algunas todavía estaban regresando en coche desde Maine junto a sus familias anfitrionas, después de haber pasado unos días increíbles en plena naturaleza.
La mañana transcurrió con calma para muchos de nosotros, aunque también hubo quien aprovechó para ir a jugar a los bolos. Por la tarde, una de las host moms nos invitó a su casa para ver el partido entre España y Portugal. Varias nos reunimos para disfrutarlo juntas y, una vez más, la victoria de España nos llenó de alegría y orgullo. Nos lo pasamos genial, conversamos mucho y cenamos unos ricos perritos calientes antes de regresar a casa.
También hubo tiempo para demostrar nuestras dotes culinarias. Algunos preparamos una auténtica cena española para nuestras familias anfitrionas: tortilla de patata y croquetas, una selección perfecta para compartir un pedacito de nuestra gastronomía. ¡Les encantó!
Para poner el broche final al día, muchos disfrutamos de una película en familia y de una velada tranquila en casa.




Martes 7 de julio
Ya estamos en nuestra segunda semana de inmersión y… ¡nos lo estamos pasando bomba! Las familias anfitrionas nos han acogido con muchísimo cariño y generosidad. Nuestras host moms nos consienten con algunos de nuestros alimentos favoritos, un detalle que nos hace sentir todavía más como en casa.
El gran desempeño de España en el Mundial de fútbol también nos ha unido mucho y se ha convertido en motivo de encuentro y celebración. ¡Viva España! Pero, al mismo tiempo, también hemos acompañado a nuestras familias anfitrionas en los partidos de sus equipos favoritos. Es increíble comprobar hasta qué punto el deporte puede unir a las personas.
Como la mayoría de nuestros padres anfitriones trabajan, en ocasiones pasamos parte del día con los abuelos y los más pequeños de la casa, acompañándolos en diferentes actividades. Jugar con los peques está siendo muy divertido y, además, como son tan habladores, ¡nos tienen practicando inglés a todas horas!
La jornada dio para mucho. Algunos pasaron el día en el parque de atracciones Six Flags y se lo pasaron en grande, mientras otros visitaron una tienda de animales, donde pudieron jugar con algunos de los perros que se encontraban allí.
Y, por supuesto, seguimos descubriendo algunos de nuestros caprichos favoritos. Poco a poco nos estamos aficionando a las famosas Crumbl Cookies, que están tan deliciosas como habíamos imaginado.
Por la tarde, algunos fuimos de tiendas y aprovechamos para comer en Chipotle, una conocida cadena de comida rápida mexicana.
Ya por la noche, hubo quien salió a dar un paseo, mientras la mayoría preferimos quedarnos en casa ayudando con pequeñas tareas, como limpiar el jardín, o disfrutando de una película en familia.
Y ahora sí… ¡Mañana nos espera nuestra primera visita a la gran manzana!










Miercoles 8 de julio
La visita a Nueva York era, sin duda, uno de los momentos más esperados por todos.
A las nueve de la mañana nos reunimos en la estación de tren de Milford y, tras unas dos horas de viaje, llegamos por fin a nuestro destino: la Grand Central Terminal de Nueva York.
Nada más llegar comenzamos a caminar hacia Times Square y, por supuesto, cada rincón merecía una parada para hacer las fotos de rigor. Nueva York se mueve a un ritmo vertiginoso, casi caótico, pero al mismo tiempo resulta fascinante y emocionante. Todos estábamos deseando vivir esta experiencia.
Una vez en la estación, nos separamos para disfrutar de distintos planes. Algunos aprovecharon para ir de compras y pasear por la ciudad, mientras otros subieron al Top of the Rock, en el Rockefeller Center, para contemplar las impresionantes vistas panorámicas de 360 grados sobre Manhattan.
Nuestra siguiente parada fue Broadway, donde teníamos entradas para ver el musical “& Juliet”, una original reinterpretación de la historia de Romeo y Julieta. La obra propone un final completamente diferente al escrito por Shakespeare y combina humor, música y muchísimo talento.
La puesta en escena fue sencillamente espectacular y nos dejó maravillados. Es un privilegio poder disfrutar de un musical nominado a nueve premios Tony.
Al terminar la función, llegó el momento de reponer fuerzas. Cada uno eligió algo diferente: perritos calientes de los puestos callejeros, hamburguesas, Starbucks o Raising Cane’s.
Con el estómago lleno y después de un día tan intenso, regresamos caminando hasta Grand Central para tomar el tren de vuelta. El viaje de regreso estuvo lleno de conversaciones, risas y comentarios sobre todo lo que habíamos vivido.
Al llegar, nuestras familias anfitrionas nos esperaban en la estación para llevarnos de vuelta a casa. Terminamos el día cansados, pero muy felices y con la sensación de haber vivido una jornada realmente inolvidable.














Jueves 9 de julio
Después de la emoción de nuestro día en Nueva York, hoy el ritmo ha sido algo más tranquilo.
Algunos comenzamos la jornada saliendo a desayunar y, como ya viene siendo habitual, todo estaba delicioso. También hubo tiempo para ir de compras, una actividad que siempre es bien recibida.
Mientras unos disfrutaban de las tiendas, otros pasaron el día en la casa del lago de los abuelos, compartiendo momentos con las nuevas amistades que vamos haciendo y disfrutando del paddle surf. Son experiencias que nos están encantando.
Después de la comida, algunos fuimos a jugar al minigolf, una actividad que nos pareció súper divertida. Poco a poco le fuimos cogiendo el truco y las risas no faltaron. Más tarde visitamos un castillo que ofrecía unas vistas preciosas y terminamos la tarde en la playa, donde disfrutamos jugando, aunque hay que reconocer que el agua estaba helada.
La jornada todavía guardaba más planes. Algunos decidieron pasar el día en el parque de atracciones Lake Compounce, mientras otros prefirieron quedarse en casa viendo el partido de fútbol.
También hubo quienes se reunieron con otros compañeros del grupo para disfrutar de un baño en la piscina y, más tarde, visitaron una granja con vacas y gallinas donde elaboran unos riquísimos helados artesanales.
Entre unos planes y otros, tampoco faltó quien dedicó parte del día a una bonita labor solidaria, ayudando a su host family a restaurar los muebles del jardín de una señora mayor. Todo un placer poder participar en actividades tan diferentes y aprender nuevas habilidades.
Para terminar el día, algunos disfrutaron de una rica pizza en familia mientras veían un partido de hockey.
Cada jornada nos sigue regalando nuevas experiencias y, poco a poco, sentimos que esta aventura ya forma parte de nosotros.


Viernes 10 de julio
La mañana comenzó con planes muy variados. Algunas fuimos a ver una obra de teatro en la que participaba una de las host sisters y, después, aprovechamos para ir a comer juntas. Otros comenzaron el día yendo al gimnasio o a la peluquería.
También hubo quienes disfrutaron de una experiencia muy creativa elaborando camisetas tie-dye en familia. Entre tintes y colores, cada uno diseñó su propia camiseta y el resultado fue de lo más divertido.
Por la tarde estábamos invitados a la casa de una de las familias anfitrionas para ver el partido entre España y Bélgica. Y, por supuesto, ¡España volvió a ganar! Lo pasamos genial animando y celebrando juntos. Al terminar el partido, la diversión continuó con varias partidas de UNO y otros juegos de mesa.
La jornada aún nos tenía preparadas más actividades. Algunos fuimos a comer a Chick-fil-A y después pasamos un buen rato en Dave & Buster’s, un enorme salón recreativo donde nos divertimos muchísimo.
Y, como ya viene siendo tradición y para no perder la costumbre… También hubo tiempo para una visita a Target y nuestras respectivas compras del día.
Por la noche, algunos asistimos a un partido de baloncesto femenino Mohegan Sun, en el casino mientras otros fueron a visitar a amigos de la familia y aprovecharon para lanzar algunos fuegos artificiales que habían sobrado de las celebraciones del 4 de julio.
La parte gastronómica del día tampoco se quedó atrás. Algunos fuimos a cenar a Pepe’s Pizza, considerado uno de los restaurantes de pizza más famosos de la Costa Este, y después merendamos en Sift Bakery. Otros preferimos disfrutar de un delicioso helado.
Para poner el broche final al día, algunos regresamos a casa para disfrutar de una película en familia y terminar otra jornada llena de momentos especiales.






Sábado 11 de julio
Hoy ha sido un día bastante tranquilo para la mayoría, aunque, como siempre, no han faltado los buenos planes y las nuevas experiencias.
La mañana comenzó de forma relajada. Algunos preparamos unas ricas tortitas y también terminamos el proyecto de restauración de los muebles del jardín que habíamos comenzado el día anterior. Ha sido muy gratificante poder colaborar en una actividad tan diferente y creativa.
Mientras unos disfrutábamos de un día tranquilo en casa o en la piscina, otros aprovecharon para hacer una escapada a Nueva York. Allí visitaron el Brooklyn Bridge y DUMBO, uno de los barrios más conocidos de Brooklyn, viviendo una experiencia inolvidable junto a su host mum y una amiga. Sin duda, fue una jornada llena de felicidad y de momentos para recordar.
Por la tarde continuaron los planes. Algunos salimos a comer comida italiana con unos amigos de nuestra familia anfitriona y después dimos un paseo por un centro comercial. Otros aprovechamos para ir al cine a ver Toy Story y disfrutar de una divertida sesión de películas.
La noche tampoco se quedó corta. Algunos fuimos a cenar a un restaurante de sushi tipo All You Can Eat y después nos dirigimos a un “escape room” en New Haven. Para quienes no lo conocían, fue toda una aventura: una sala en la que un grupo de personas debe resolver acertijos, encontrar pistas y superar distintos desafíos para completar una misión en sesenta minutos. ¡Nos lo pasamos genial!
Como ya viene siendo tradición, muchos también disfrutaron del partido de fútbol. Y, para poner el broche final al día, un par de nosotras nos acercamos a New London para contemplar unos bonitos fuegos artificiales.






Domingo 12 de julio
Hoy nos hemos reunido todos a las nueve de la mañana para pasar el día en Lake Compounce, el parque de atracciones más antiguo de Estados Unidos, que lleva más de 180 años en funcionamiento.
La jornada prometía diversión desde el primer momento y no nos ha decepcionado. Entre montañas rusas, atracciones y un gran parque acuático que nos ayudó a combatir el intenso calor del verano, pasamos un día lleno de emociones y muchas risas.
Hubo tiempo para todo: para las emociones fuertes, para refrescarnos, para compartir momentos con los compañeros y, por supuesto, para seguir creando recuerdos que difícilmente olvidaremos.
Sin apenas darnos cuenta, llegó el final de la tarde y emprendimos el camino de regreso a casa, cansados pero muy satisfechos después de un día completo y lleno de diversión.
Poco a poco vamos sumando experiencias inolvidables y esta segunda semana nos está dejando momentos que, sin duda, recordaremos durante mucho tiempo. Cada vez más nos sentimos más parte de nuestras familias anfitrionas.
PD Extrañamos la rica comida de nuestras madres.







