Lunes 13 de julio
Hoy ha sido un día lleno de planes muy diferentes. Parte de la esencia de este programa de inmersión consiste en acompañar a nuestras familias anfitrionas en sus actividades cotidianas y descubrir cómo es realmente su forma de vida.
Algunos tuvimos la increíble oportunidad de visitar Boston. Comenzamos el día recorriendo el acuario situado junto al puerto y, después, nos acercamos a Quincy Market para probar unos deliciosos lobster rolls. Más tarde paseamos por el downtown, disfrutamos del gran parque de la ciudad y terminamos la jornada recorriendo una zona comercial llena de tiendas. Fue un día completísimo.
Mientras tanto, otros nos fuimos a New Haven, donde paseamos por sus calles, contemplamos desde el exterior la Universidad de Yale y aprovechamos para probar una de las famosas pizzas de la ciudad. ¡Tenemos que decir que la pizza en este país está realmente buenísima!
La jornada dio para mucho. Algunos disfrutaron de un partido de béisbol y después fueron a tomar un helado. Otras nos reunimos para comer juntas y pasar un rato agradable antes de continuar con distintos planes.
Como ya viene siendo costumbre, tampoco faltó una visita a Target. Además, algunos aprovecharon para acercarse a la biblioteca o darse un baño en la piscina. Otros acompañaron a su host sister a sus clases de natación y, después de cenar junto a otra familia anfitriona, terminaron el día dando un paseo por la playa.
Para poner el broche final a la jornada, algunos disfrutaron de un animado partido de fútbol.











Martes 14 de julio
Hoy era un día muy especial para todos porque España jugaba un nuevo partido del Mundial y estábamos deseando reunirnos para animar a nuestra selección.
La mañana comenzó con planes muy variados. Algunos nos quedamos en casa disfrutando de un día tranquilo, mientras otros fuimos a “IT”, un divertido gimnasio cubierto lleno de cuerdas y circuitos que nos permitieron hacer todo tipo de acrobacias. También hubo quien pasó buena parte del día cuidando de los más pequeños de la casa, mientras otros aprovecharon para jugar unas partidas a Free Fire.
La jornada también nos llevó a descubrir nuevos rincones de Connecticut. Algunos acompañamos a nuestra host mum a visitar Washington Depot y New Milford, dos pueblos con mucho encanto.
Por la tarde llegó uno de los momentos más esperados de la semana. Nos reunimos todos para ver el partido entre España y Francia y, una vez más, la emoción estuvo garantizada. ¡España volvió a ganar! Lo celebramos por todo lo alto y disfrutamos de una tarde fantástica entre risas, conversaciones, piscina y juegos.
Después de tanta emoción, cada familia continuó el día con distintos planes. Algunos fuimos a cenar a un buffet con nuestras familias anfitrionas; otros aprovecharon para ir al cine o disfrutar de una película en casa. Entre ellas, Interestelar, que nos pareció una auténtica maravilla. También hubo quien prefirió hacer una compra rápida en el supermercado o terminar la jornada jugando a distintos juegos de mesa en familia.
¡Ahora solo queda un paso más… Vamos España, a por la final!







Miércoles 15 de julio
Hoy ha sido uno de esos días que difícilmente olvidaremos.
La mañana transcurrió de forma tranquila. Algunos disfrutamos de un día en familia, mientras otros visitaron la famosa fábrica de caramelos PEZ, una experiencia muy curiosa y divertida.
Pero, sin duda, el gran protagonista del día llegó por la tarde, cuando celebramos todos juntos el cumpleaños de una de nuestras compañeras.
Su host mum nos invitó a pasar la tarde en la casa que sus padres tienen junto al lago y fue un auténtico regalo. El entorno era precioso y las vistas espectaculares. Pasamos horas haciendo paddle surf, nadando, jugando y disfrutando del agua hasta el cansancio. Había embarcaciones para todos, así que no faltaron las risas ni los buenos momentos.
Además, compartimos una riquísima comida con pizza, brownies y helados. Nos hicieron sentir como en casa y nos atendieron con muchísimo cariño. Fue una de esas jornadas que reflejan perfectamente la hospitalidad y la generosidad con la que nos están acogiendo nuestras familias anfitrionas.
Cada semana que pasa nos sentimos más integrados y disfrutamos aún más de esta aventura, que sigue superando todas nuestras expectativas.






Jueves 16 de julio
La mañana comenzó con planes muy diferentes entre nosotros. Algunos tuvimos la oportunidad de acompañar a la pequeña de la familia a su clase de gimnasia y fue muy divertido ser testigos de su energía y de la dinámica de esta actividad.
Como ya viene siendo habitual, las compras siguen formando parte de nuestra aventura americana, así que algunos aprovechamos para visitar Target y continuar descubriendo este enorme mundo de tiendas. Mientras tanto, otras aprovecharon el día para ir a Boston y seguir descubriendo algunos de sus rincones más emblemáticos. Sin duda, fue otra experiencia fantástica.
Por la tarde continuamos con distintos planes. Algunos pasamos por TJ Maxx y después disfrutamos de una comida en Chick-fil-A. Mientras tanto, otros aprovecharon para jugar al pickleball o prefirieron quedarse en casa viendo una película y disfrutando de un momento tranquilo en familia.
La jornada también dio para experiencias muy especiales. Algunos pasaron todo el día en el zoo de Nueva York, donde pudieron descubrir una gran variedad de animales y disfrutar muchísimo de la visita. Otros optaron por ir de tiendas o compartir un divertido partido de minigolf junto a toda la familia anfitriona.
Una vez más, un día lleno de actividades diferentes y momentos para recordar.



Viernes 17 de julio
Poco a poco vamos llegando al final de otra semana llena de experiencias, pero seguimos aprovechando cada día al máximo.
Por la mañana algunos disfrutamos de un partido de minigolf junto a nuestra host family, mientras otros preferimos quedarnos en casa compartiendo tiempo con los más pequeños y jugando con ellos.
La tarde continuó con planes muy variados. Algunos ayudamos a nuestras familias anfitrionas con tareas del hogar, como cortar el césped, una experiencia muy diferente a las que estamos acostumbrados en España. Otros aprovechamos para jugar al pickleball, disfrutar de juegos de mesa o salir de compras.
Para algunas, uno de los momentos más especiales del día fue cuando nos reunimos en el patio de casa, una zona boscosa, para preparar una auténtica experiencia americana: perritos calientes cocinados en una fogata y unos deliciosos s’mores. Para quienes no los conocían, se trata de una típica golosina americana que consiste en asar malvaviscos y colocarlos entre dos galletas junto con una tableta de chocolate. ¡Una combinación sencilla pero deliciosa! Sin duda, vamos a volver con unos cuantos kilos de más.
También hubo quienes acompañaron a su host mum a Copps Island, donde disfrutaron de unos riquísimos lobster rolls, aprovecharon para comprar algunos recuerdos para la familia en Marshalls y terminaron el plan con un helado en Dairy Queen.
Por la noche, algunos salimos a cenar a un restaurante japonés, otros disfrutaron de un arcade con restaurante incluido y algunos prefirieron terminar el día tranquilamente en casa viendo una película.












Sábado 18 de julio
Este día lo esperábamos con muchísima ilusión, ya que nos tocaba volver por segunda vez a Nueva York.
Nos encontramos a las nueve de la mañana en la estación de Stratford, Connecticut, y desde allí tomamos el tren rumbo a la Gran Manzana. Al llegar a Grand Central Station caminamos hasta el Empire State Building, donde disfrutamos de unas vistas impresionantes de la ciudad.
Definitivamente, Nueva York es una ciudad que merece ser contemplada desde las alturas. Nos divertimos muchísimo haciendo fotografías y guardando este momento como un recuerdo inolvidable de nuestra aventura.












Después fuimos a comer a una estación de tren que, en su interior, cuenta con una gran variedad de restaurantes y opciones gastronómicas.
Sin embargo, la jornada nos tenía preparada una pequeña sorpresa: la lluvia y una tormenta hicieron que tuviéramos que adaptar algunos planes. Pero, como ya estamos aprendiendo en esta experiencia, supimos organizarnos y disfrutar igualmente del día. Entre paraguas, chubasqueros y muchas ganas de seguir descubriendo la ciudad, recorrimos las calles de Nueva York.
Nos desplazamos en subway hasta Soho y allí nos dividimos según nuestros intereses. Algunos aprovecharon para ir de tiendas, mientras otros caminamos hasta Chinatown y visitamos el Museo y Monumento Nacional del 11 de Septiembre, un lugar creado en memoria de las víctimas del atentado ocurrido en 2001. Fue una visita muy especial que nos permitió conocer una parte importante de la historia reciente de Estados Unidos.
Al caer la tarde nos reunimos nuevamente en Grand Central Station y tomamos el tren de las 6:30 p.m. de regreso a Connecticut. Dos horas después, nuestras familias anfitrionas nos esperaban en la estación para llevarnos a casa.
La mayoría terminamos el día descansando después de una jornada larga pero llena de emociones. Aun así, algunos todavía tenían energía para asistir al cumpleaños de una amiga de su host mum.


Domingo 19 de julio
Después de un día tan intenso en Nueva York, la mañana comenzó con un ritmo mucho más tranquilo para muchos de nosotros. Era momento de descansar y recuperar fuerzas.
Algunos empezaron el día celebrando un cumpleaños, ya que una de las host sisters cumplía años y la familia había preparado una fiesta especial para ella.
Por la tarde llegó uno de los momentos más esperados de la semana: algunas de nosotras nos reunimos para ver la final del Mundial entre España y Argentina. La emoción se podía sentir en el ambiente y, cuando España consiguió proclamarse campeona, ¡la alegría fue enorme! Alguna se ha ido a New Haven con su familia a ver el partido desde allá
Pensar que a menos de dos horas de distancia se encontraba el estadio donde se estaba celebrando un partido tan importante nos parecía increíble. Estábamos viviendo un momento histórico desde Connecticut. Hay quien fue muy afortunada y se fue a Nueva York y allí cogió un barco desde donde vió el mundial, rodeada de una gran fanaticada y energía desbordada. Una experiencia inolvidable!. De allí se fue a The Vessel, un edificio con un diseño fantástico y que tenía un super ambiente con muchísimos españoles que celebraban la victoria, luego se fueron a Times Square, tomaron algo y regresaron en tren a Connecticut.
La celebración continuó de una forma muy especial. Varias de nosotras, llenas de emoción, terminamos lanzándonos a la piscina, con todo y ropa para celebrar la victoria. Otras nos fuimos a por un helado y salimos a pasear con nuestras camisetas y banderas de España llenas de mucho orgullo y felicidad. Luego hemos ido a Walgreen y a comer helado.
Sin duda, un cierre perfecto para una semana que nos ha regalado experiencias, aprendizajes y recuerdos que seguiremos llevando con nosotros.












