Lunes 20 de julio
Arrancamos la semana con una visita que se nos quedó grabada: nos reunimos en la Universidad de Yale para recorrer sus instalaciones, bibliotecas y facultades, maravillándonos con una arquitectura imponente y un campus luminoso. Fue todo un privilegio vivir esta experiencia. Para cerrar la tarde, disfrutamos juntos de un helado antes de irnos con nuestras host families. Luego, algunos aprovechamos para ir de compras, ya fuera a una tienda de segunda mano o a un centro comercial; otros preparamos la cena en casa, salimos a un restaurante, o simplemente nos relajamos viendo una película antes de dormir.







Martes 21 de julio
Ya empezamos a sentir que la inmersión familiar llega a su fin, y varios aprovechamos para hacer las últimas compras de regalos para llevar de vuelta a casa. El clima estaba lluvioso con algo de tormenta, así que fue un día mayormente casero: películas, buena comida y ratos de juego con los peques de la casa. Aun así, no faltaron las escapadas: por la mañana, algunas nos fuimos a Watch Hill, en Rhode Island, donde paseamos por la playa con vistas a la casa de una conocida cantante que todos admiramos. Después tocó turno para curiosear tiendas en Mystic, darse una vuelta por TJ Maxx, o disfrutar de una buena pizza. Y, como ya es costumbre, la jornada terminó con una cena en familia para cerrar el día juntos.




Miércoles 22 de julio
La mañana empezó con planes bien variados: algunas nos quedamos en casa con la host family disfrutando de ratos de juego con los peques y una sesión de gimnasio, mientras otras salieron a pasear por el puerto. Pero sin duda la gran protagonista del día fue Nueva York, destino de quienes se animaron a explorarla a fondo: paseamos por la Quinta Avenida contemplando escaparates, pasamos por el Rockefeller Center y nos quedamos fascinados con el edificio de Louis Vuitton, caminamos por Central Park y cruzamos a pie el Puente de Brooklyn, desde donde vimos caer un atardecer espectacular. También subimos a un ferry que nos acercó a la Estatua de la Libertad, probamos bagels de colores, comida italiana y algún helado, y seguimos rumbo al Distrito Financiero y Wall Street antes de visitar el Memorial del 11 de Septiembre. Cerramos la tarde en Times Square, con la suerte de poder ver la ciudad ya de noche, en un recorrido tan completo como inolvidable; algunas incluso remataron el día con una cena de comida china.
Por otro lado, quienes se quedaron por Milford tuvieron su propia aventura tranquila: una parada larga en la biblioteca, un momento para contemplar un río precioso de camino a casa y una visita a una tienda de vinilos donde no faltó quien se encontrara un especial tesoro. Por la tarde, un grupo disfrutó de un cumpleaños muy divertido, y para cerrar el día, algunas se quedaron viendo películas o jugando voleibol en la playa.








Jueves 23 de julio
Ya se nota que el viaje llega a su fin: empezamos a pensar en las maletas y en cómo vamos a lograr que quepan todos los recuerditos que hemos ido acumulando. Aun así, el día estuvo lleno de planes para todos los gustos. Hay quien se quedo en casa ayudando a su host mom a bañar a los perritos, prepararon galletas caseras y disfrutaron de una tarde de películas; más tarde cocinaron Mac & Cheese para compartir con una amiga cheerleader muy simpática de la host sister, que se quedó a dormir en casa. Otras aprovecharon para volver a Lake Compounce a disfrutar de las montañas rusas y el parque de agua por última vez, mientras alguna se animó con un jump park y la pasó en grande, y quien prefirió ir de compras al TJ Maxx terminó la tarde jugando con la bebé de la familia.
Un grupo grande, por su parte, volvió a Nueva York con una de las host mom, para completar todo lo que la lluvia nos había dejado pendiente la vez anterior, y vaya que lo aprovechamos: caminamos muchísimo y disfrutamos cada parada. Fuimos en tren hasta Central Station, cruzamos en ferry desde Staten Island viendo la Estatua de la Libertad de cerca, y después recorrimos a pie el Distrito Financiero, pasando por el toro de Wall Street, la Trinity Church, el Memorial del 11 de Septiembre, el Oculus, el Puente de Brooklyn, la tienda de Harry Potter, Chinatown, Times Square, una tienda de ballet, Swarovski, la Catedral de St. Patrick y, cómo no, la tienda de Lego. Un día completísimo y agotador. Nos lo pasamos bomba.
Mientras tanto, otro de nosotros se escapó a la casa del lago de su host family en New Hampshire y disfrutó a fondo pescando, hubo quien se fue de tiendas al centro comercial por la tarde, y quien cerró el día cenando en un restaurante con temática de Aladino. En definitiva, un día fantástico para todos.






Viernes 24 de julio
Estamos aprovechando al máximo estos últimos días en Connecticut. Nos sentimos súper agradecidos por haber sido acogidos con tanto cariño y generosidad. Está siendo una semana increíble como despedida.
Por la mañana hay quien fue a jugar golf o a desayunar en familia, quien visitó a los abuelos o salió a pasear por el pueblo con su host mom para comprar algunas cosillas. El día estaba súper bonito y nos apetecía estar en la calle.
Después fuimos a comer hamburguesas y luego a jugar al «pickleball», sin faltar el helado. Por supuesto que tampoco faltaron las compras compulsivas de última hora, hasta que la maleta aguante o se acaben los fondos, jaja.
Algunas salimos con nuestro host brother, que ya es un amigo, otras cenamos en casa en familia unas ricas pizzas, y culminamos el día haciendo smores en la hoguera.







Sábado 25 de julio
Hoy fue nuestra fiesta de despedida. Con la excepción de una de nosotras que se fue de camping con la familia anfitriona y se la ha pasado super bien nadando en la piscina, jugando al bingo y de concierto, todas las demás familias y nuestro grupo de estudiantes españoles nos reunimos por este motivo. Ya nos va embargando la nostalgia por la separación de los vínculos que hemos creado. Claro, igual estamos súper contentos por ver a nuestras familias de nuevo y comer la rica comida de casa. Son sentimientos varios.
Durante la mañana ayudamos en los preparativos de todo el alimento que íbamos a compartir. Comenzando la tarde, cada familia trajo un plato para contribuir con la celebración; en EEUU esta práctica la llaman «potluck». La mesa estaba llena y todo estaba delicioso. Los chavales jugaron, conversaron, comieron y prepararon ricos smores alrededor del fuego. El ambiente era distendido y de disfrute, el espacio era amplio y había lugar para todos. Nos sentimos súper satisfechos con este día. ¡Gracias!









Domingo 26 de julio
Comienza nuestro viaje de regreso. Por la mañana terminamos de hacer las maletas y prepararnos para la salida. Nos reunimos a las 2:00 pm en el punto de encuentro (Casa de la coordinadora local Alana) y desde ahí nos recogió un autobús privado que nos llevó hasta al aeropuerto. Hicimos el check in, esperamos un rato en el aeropuerto y volamos de regreso a casa. A algunos nos toca Madrid como destino final, y allí desembarcamos y nos despedimos. Fue muy bonito hacer estos vínculos y nuevas amistades. Son compañeros de camino en esta aventura de vida y esperamos que muchos contactos se mantengan en el tiempo. Para varios de nosotros el destino final era otra región de España, por lo que teníamos un largo camino por delante.
En este viaje hemos practicado un montón el inglés, nos hemos desenvuelto y defendido bien en la práctica constante al ser un programa de convivencia con familias americanas. Nos llevamos todo el tesoro de lo vivido. Hemos aprendido mucho en esta convivencia, nos hemos sentido independientes, capaces del reto y hemos sido testigos de lugares maravillosos, nuestro corazón va lleno por el cariño recibido y por la experiencia vivida.




