Blog Semana 3 – High School USA - Aston Herencia

Blog Semana 3 – High School USA

Nuestra experiencia en California ya ha llegado a su fin y, después de tres semanas viviendo como auténticos estudiantes americanos, toca echar la vista atrás y recordar cómo fueron nuestros últimos días en Estados Unidos.

Martes 8 de septiembre

Hoy volvimos a nuestras clases habituales en el High School, aunque también tuvimos la oportunidad de asistir a una sesión diferente que nos pareció especialmente interesante.

Durante la clase hablamos sobre las leyes, la importancia de conocerlas y respetarlas y las consecuencias que puede tener no hacerlo. Fue una forma diferente de acercarnos a la sociedad estadounidense y conocer un poco mejor cómo funcionan determinados aspectos de la vida cotidiana en el país.

Después de varias semanas aquí, resultaba curioso pensar en cómo había cambiado nuestra percepción del instituto. Los primeros días todo nos sorprendía: las instalaciones, las clases, los compañeros, movernos por el centro… Ahora éramos nosotros quienes conocíamos los horarios, sabíamos dónde teníamos que ir y nos desenvolvíamos con mucha más naturalidad.

Y es que una de las cosas más bonitas de una experiencia así es precisamente esa: darte cuenta de que un lugar que al principio era completamente desconocido acaba convirtiéndose, poco a poco, en parte de tu día a día.

Miércoles 9 de septiembre

Este fue uno de esos días que nos hicieron ser todavía más conscientes de que nuestra experiencia estaba llegando a su fin.

Durante la clase de Español tuvimos la oportunidad de cambiar los papeles y ser nosotros quienes enseñábamos algo a nuestros compañeros. Les hablamos de nuestra tierra, nuestras costumbres y algunas de las particularidades de nuestra cultura.

Después de tantas semanas aprendiendo sobre Estados Unidos, fue muy especial poder compartir también una parte de nosotros y acercarles un poquito de España.

Pero la sorpresa llegó después: nos habían preparado una fiesta de despedida.

Fue un momento muy emotivo. Durante estas semanas habíamos compartido clases, conversaciones y muchísimos momentos con personas que, hasta hacía apenas unos días, ni siquiera conocíamos. Ahora tocaba empezar a decir adiós y, sinceramente, ¡no nos queríamos ir!

Las despedidas también nos hicieron darnos cuenta de todos los vínculos que habíamos creado durante estas semanas y de lo integrados que habíamos llegado a sentirnos en nuestra vida allí.

Jueves 10 de septiembre

El jueves cambiamos completamente de escenario y nos fuimos al mar.

Por la mañana subimos a un barco para disfrutar de una excursión de avistamiento de ballenas. Navegar frente a la costa de California ya era toda una experiencia en sí misma y una forma estupenda de disfrutar de uno de nuestros últimos días juntos.

Después, el plan continuó en la playa, donde pasamos la tarde disfrutando del entorno y aprovechando al máximo nuestras últimas horas en California.

Después de tantos días de clases, actividades y planes diferentes, poder compartir una jornada así todos juntos fue una manera genial de ir cerrando el viaje.

Cada vez éramos más conscientes de que quedaba muy poquito para volver a España, así que intentamos exprimir cada momento.

Viernes 11 de septiembre

El viernes fue un día de sentimientos encontrados.

Por la mañana tuvimos tiempo para hacer algunas compras de última hora. Después de varias semanas en Estados Unidos, siempre quedan esos últimos recuerdos, regalos y pequeños caprichos que queremos llevarnos de vuelta a casa.

Por la tarde llegó una de las partes más difíciles de esta experiencia: empezar a despedirnos de nuestras familias anfitrionas.

Durante estas semanas no solo nos habían abierto las puertas de sus casas. Habíamos compartido con ellas desayunos, cenas, conversaciones, planes, costumbres y muchísimos momentos cotidianos. Pudimos conocer desde dentro cómo es la vida de una familia americana y sentirnos parte de ella durante nuestra estancia.

Y como todavía quedaban unas horas para disfrutar, terminamos el día de una manera muy americana: nos reunimos para ver un partido de fútbol americano.

Después de estas semanas viviendo la experiencia de un High School en Estados Unidos, no se nos ocurre una forma mucho mejor de despedirnos de esta etapa.

Sábado 12 de septiembre

Último día completo en California. Y la misión estaba clara: aprovecharlo hasta el último minuto.

Después de varias semanas llenas de primeras veces, llegó ese momento extraño en el que empezamos a pensar en todo lo que habíamos vivido desde que aterrizamos en Estados Unidos.

Nos acordamos de los nervios del primer encuentro con nuestras familias, de nuestro primer día entrando en el High School sin saber muy bien qué nos esperaba, de las primeras conversaciones en inglés y de todas esas cosas que al principio nos parecían diferentes y que, después de tres semanas, ya veíamos con total normalidad.

También pensamos en todas las personas que habíamos conocido por el camino y en los momentos que habíamos compartido con nuestros compañeros y familias anfitrionas.

Quisimos disfrutar de California sin prisas y apurar al máximo nuestro último día allí. Porque cuando sabes que algo está a punto de terminar, parece que cada momento se disfruta un poquito más.

Las maletas empezaban a estar preparadas, pero nosotros todavía no estábamos del todo preparados para despedirnos.

Domingo 13 de septiembre

Y llegó el momento que no queríamos que llegara: tocaba volver a casa.

Nos marchamos de California con muchísima pena, pero también felices y agradecidos por todo lo que habíamos podido vivir durante estas semanas.

Cuando llegamos, todo era nuevo. Teníamos por delante una familia que todavía no conocíamos, un High School diferente, compañeros nuevos, clases en otro idioma y una cultura a la que teníamos que adaptarnos.

Tres semanas después, nos fuimos llevándonos mucho más que fotografías y recuerdos. Habíamos vivido desde dentro el día a día de un estudiante americano, practicado inglés constantemente, conocido nuevas costumbres y aprendido a desenvolvernos lejos de casa y en un entorno diferente.

Pero, sobre todo, nos llevamos a las personas. A nuestras familias anfitrionas, a los compañeros que conocimos, a todas las personas que nos acompañaron durante estas semanas y, por supuesto, al grupo con el que compartimos esta aventura.

Han sido tres semanas intensas, llenas de experiencias y momentos que seguramente recordaremos durante muchísimo tiempo.

Llegamos con ganas de descubrir cómo sería vivir una auténtica experiencia americana y nos marchamos después de haberla vivido en primera persona.

Nos dio muchísima pena despedirnos, pero volvimos a España con la maleta llena de recuerdos, aprendizajes y anécdotas que contar.

¡Un viaje inolvidable y una experiencia que siempre formará parte de nosotros!

Autor

  • Mi relación con la educación internacional empezó desde muy joven, participando en cursos de idiomas en Francia y descubriendo el valor de aprender fuera de casa. Más adelante viví una experiencia Erasmus en Reino Unido y también acompañé a estudiantes como monitora con Aston Herencia, lo que me permitió conocer de primera mano el impacto real que estas vivencias tienen en los jóvenes y en su crecimiento personal.

    Marketing y Comunicación

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