Día 1: 23/8/26
Hoy ha sido un largo día de viaje, pero también el comienzo de una experiencia que promete muchísimo. Nos encontramos todos temprano en la Terminal 4 de Barajas y, con sus camisetas blancas de Becas USA Fundación Unicaja, recibieron sus cordones identificativos y las etiquetas para el equipaje antes de facturar.
El primer vuelo era el más largo, pero a muchos se nos hizo más corto de lo esperado: llegamos a Chicago antes incluso de poder terminar las películas que teníamos en nuestra lista. Mientras esperábamos el equipaje, un perro adiestrado consiguió localizar en un par de mochilas un sándwich de jamón y unas croquetas. Sus dueños tuvieron que entregarlos con mucho dolor de corazón. Sé de uno que, al ver al perro husmeando en las mochilas de sus compañeros, decidió adelantarse a los acontecimientos y se zampó rápidamente el jamón del bocadillo que llevaba en la suya. El perro nunca supo nada.
El segundo vuelo, hasta Hartford (Connecticut), se hizo algo más pesado por todo el cansancio acumulado. Aun así, tenemos un grupo muy animado y positivo, y ni las horas de viaje pudieron con sus ganas. Al recoger el equipaje nos esperaban ya las familias anfitrionas y, aunque habían pasado las doce de la noche, se notaban los nervios y la ilusión de ese primer encuentro. Después de un día larguísimo, tocaba por fin llegar a casa, ¡descansar y empezar esta aventura!






Día 2: 24/8/26
El primer día con las familias ha servido, sobre todo, para conocerse, hablar y empezar poco a poco a sentirse parte de esta nueva casa. Algunos vieron películas, otros jugaron a la Play con sus hermanos, fueron al supermercado y hasta pudieron elegir algunas de las comidas que más les gustan. También hubo quienes conocieron a abuelos y otros familiares que viven cerca.
Algunos incluso aprovecharon el día para viajar a Nueva York. Cada familia tiene sus propias costumbres y sus propios planes, así que las experiencias están siendo muy diferentes desde el primer momento.
Lo más importante es que todos están contentos con sus familias y con la acogida que han recibido. Estos primeros momentos son fundamentales para empezar a crear confianza y, por ahora, no podríamos estar más contentos con cómo está comenzando la experiencia.
Día 3: 25/8/26
El martes nos reunimos en un enorme centro de juegos electrónicos para disfrutar de nuestra primera actividad todos juntos. Nos dieron de cenar hamburguesas, chicken nuggets y patatas fritas. Más americano, imposible.
La coordinadora local, Cheryl, aprovechó el encuentro para recordar a los estudiantes las principales reglas del programa, sus obligaciones y las normas de conducta que deberán seguir tanto con las familias como en los institutos.
Después llegó la parte más divertida: cada estudiante —y su monitora también— recibió una tarjeta cargada para poder probar las diferentes máquinas y juegos. Fue una tarde estupenda para reencontrarnos, compartir cómo estaban siendo los primeros días y, sobre todo, pasarlo bien juntos. Todos lo disfrutamos muchísimo y volvimos a casa cansados, pero muy contentos.
Día 4: 26/8/26
El miércoles estuvo dedicado a seguir disfrutando de tiempo con las familias y los planes fueron de lo más variados: montar a caballo, ir a un circuito de karts, asistir a un partido de fútbol americano, hacerse la manicura, visitar el colegio de una hermana pequeña, jugar a juegos de mesa e incluso ayudar a construir una nueva casa para las gallinas.
Algunos también probaron por primera vez el famoso macaroni and cheese, uno de los platos más típicos de Estados Unidos, mientras que otros terminaron el día jugando a las cartas con sus hermanos.
Puede parecer que son pequeños planes cotidianos, pero precisamente ahí está gran parte de la experiencia: compartir el día a día, descubrir cómo vive una familia americana y empezar a sentirse uno más en casa. Estos primeros días sin colegio están siendo una oportunidad estupenda para adaptarse a las nuevas rutinas y, sobre todo, comenzar a crear lazos con las familias que los van a acompañar durante estas tres semanas.


Día 5: 27/8/26
Hoy ha llegado uno de los momentos más esperados para parte del grupo: ¡el primer día de colegio! Los estudiantes que van al CRECS International School han comenzado ya sus clases y cada uno ha contado con un alumno “mentor” encargado de acompañarle, enseñarle el centro y ayudarle durante sus primeras horas. Todos han vuelto muy contentos con la experiencia y con muchas cosas que contar.
Mientras tanto, el resto del grupo, que comenzará las clases el lunes, ha seguido disfrutando de diferentes planes con sus familias. Algunos han visitado Yale, la famosa universidad situada en New Haven, a menos de una hora de donde vivimos. Otros han ido de compras, han asistido a partidos de fútbol americano o han disfrutado de un concierto al aire libre. Una de nuestras estudiantes acompañó además a sus hermanas a un entrenamiento de cheerleading. ¡Una experiencia americana donde las haya!
Al volver a casa, muchos se están involucrando también en las rutinas familiares y colaboran, por ejemplo, en la preparación de la cena. Tacos, burritos y otros platos se convierten así en una excusa más para compartir tiempo juntos.
Cada familia tiene su propio ritmo y sus propios planes, y eso hace que cada estudiante esté viviendo una experiencia diferente. Lo bonito es ver cómo, poco a poco, todos se están adaptando, ganando confianza y disfrutando de todo lo que sus familias les están ofreciendo con tanta generosidad.




Día 6: 28/8/26
Hoy viernes, los alumnos que empiezan el colegio el lunes han sido invitados a participar en una competición de juegos entre los diferentes cursos. Por lo que me han contado, lo han pasado fenomenal y, además, ha sido una oportunidad estupenda para conocer su instituto y empezar a poner cara a algunos de sus futuros compañeros. Así, el lunes llegarán con algo menos de nervios y alguna cara ya conocida.
Uno de nuestros estudiantes se ha atrevido incluso a preparar una tortilla de patata para su familia anfitriona. Era la primera vez que hacía una en su vida, pero las fotos acreditan sus habilidades culinarias y su familia asegura que estaba ¡riquísima! Parece que también estamos consiguiendo llevar un poquito de España hasta Connecticut.
El resto del día también ha dado para mucho. Una estudiante ha viajado a Nueva York para asistir a una boda familiar y pasar allí la noche; otra ha visitado un museo de trenes y después ha disfrutado de una barbacoa. También ha habido visitas a la Universidad de Springfield, conocida por ser el lugar donde se inventó el baloncesto, y a Mystic Seaport, en la costa entre New Haven y Providence, donde se encuentra un conocido museo marítimo.
Y uno de nuestros estudiantes ha puesto rumbo a Boston, donde pasará todo el fin de semana antes de regresar el domingo. Está siendo increíble comprobar la cantidad de experiencias diferentes que están pudiendo vivir en apenas unos días.






Día 7: 29/8/26
Hoy sábado hemos vuelto a tener planes para todos los gustos. Nuestra estudiante que asistió ayer a una boda en Nueva York se ha despertado en plena Gran Manzana, ha visitado el jardín botánico y ha probado por primera vez una de esas enormes pizzas de pepperoni tan típicas de la ciudad.
Otros han acompañado a sus familias a ver los partidos de sus hermanos, especialmente de fútbol americano. Una estudiante ha subido a una montaña —cuyo nombre, eso sí, no ha conseguido recordar— y después ha visitado una feria dedicada a la cultura nativa americana, donde ha probado por primera vez una hamburguesa de búfalo.
También ha habido comida jamaicana, una feria de globos aerostáticos y una fiesta de cumpleaños. Otra de nuestras estudiantes se ha marchado a Lake George, donde pasará el fin de semana con su familia anfitriona. Algunas familias tienen casas de vacaciones junto a los lagos de la zona y ella ha podido disfrutar de un paseo en lancha antes de terminar el día cenando en un restaurante turco.
Como veis, no hay dos días iguales ni dos experiencias idénticas. Cada uno está descubriendo Estados Unidos de una manera diferente y eso es precisamente lo especial: están conociendo nuevos lugares, probando cosas por primera vez y compartiendo momentos que seguramente recordarán durante mucho tiempo.







Día 8: 30/8/26
Hoy nos hemos juntado todos en el Mall de Farmington, una zona comercial enorme de por aquí que los domingos está a tope de gente comprando y comiendo o simplemente dando vueltas con sus amigos. El Mall es el lugar donde socializan muchos adolescentes americanos, a falta de la plaza del pueblo o el barrio español donde los chicos andan por la calle. Aquí eso no existe. Otra cultura, otras costumbres.
Algunos han logrado hacer la gesta épica de salir con las manos vacías después de 3 horas de compras (no hace falta decir que eran chicos), pero la mayoría hemos salido con alguna bolsa de regalos o caprichos.
Y mañana llega otro de los grandes momentos del programa: todos nuestros estudiantes asistirán ya a sus clases en el instituto. Comienza una semana muy diferente a esta primera, en la que han tenido tiempo para conocer a sus familias, descubrir el entorno y empezar a adaptarse a una forma de vida diferente.
Ha sido solo la primera semana, pero ya han vivido muchísimas cosas. Poco a poco los vemos más cómodos, más integrados y con ganas de seguir aprovechando cada oportunidad que se les presenta.
¡Estoy encantada de poder acompañarlos y de ver todo lo que están disfrutando y aprendiendo día a día!




